¿cómo saber cuando la terapia ha durado demasiado tiempo o se ha vuelto contraproducente?

No existe un tipo de paciente, y tampoco un tipo de terapia válido para todos. De hecho, una misma persona puede acudir a terapia en distintos momentos de su vida por diferentes causas: cambios importantes, toma de decisiones, estado emocional, pareja, rupturas sentimentales, dependencia emocional, orientación profesional…