LA TELA DE ARAÑA

El daño físico no es la única forma de violencia. El maltrato psicológico o ejercer conductas de control también pueden minar y destruir a una persona. A veces estas conductas perjudiciales están escondidas tras detalles sutiles del día a día, de manera que la víctima no siempre es consciente del todo.

Sensación de angustia constante, irritabilidad, sentimientos de culpa, baja autoestima, dificultad para tomar decisiones, falta de concentración en el trabajo y en las tareas cotidianas, lagunas o pérdidas de memoria preocupantes, agotamiento físico, dolor generalizado en el cuerpo, ansiedad, depresión y problemas para dormir son algunos de los indicadores de alarma de que se está viviendo este tipo de maltrato. Las secuelas psicológicas y emocionales son las más díficiles de detectar y las que requieren tratamiento psicológico.

El maltratador utiliza los mecanismos de infundir sentimientos de miedo y culpa, desde ahí ejerce su control y manipulación. La víctima por miedo no actúa, teme su reacción y no se atreve a contar sus problemas a nadie, lo guarda en secreto. Para ejercer un mayor control la aisla de su entorno más cercano: familia, amistades.. La víctima no se siente valorada (espiral de reproches y chantajes), no se siente libre de pensar, decidir, actuar ni valorar (controla su dinero, su forma de vestir, la hora que llega a casa,..) no tiene el control total sobre su vida.

Tu mente está secuestrada, pero aún no lo sabes. Estás en un segundo plano y la voz de otra persona se ha "colado" en tu cabeza diciendo lo que debes o no hacer.

Es importante ser consciente de todas estas emociones negativas y las consecuencias que conlleva que otra persona controle tu vida. Es importante pedir ayuda, hablar con los que te rodean y si es necesario acudir a un especialista. Tienes que volver a quererte y cuidarte, pero sólo tu puedes dar ese paso. Ves más allá del miedo y la culpa, busca como salir de la tela de araña y ¡Libérate!.